Comentario a Gn 3,8-24
Parte del curso de Pentateuco. Ficha 3: Gn 3,8-24 – Gn 5.
Sigue el relato sapiencial. Constata realidades existenciales y relacionales, a
nivel antropológico y teológico. Encontramos varios desequilibrios:
1. Se apartan de su creador, reconociendo su culpa. Esta nace en el hombre incluso antes de hablar con Dios.
2. Aun así, Yahvé les sigue llamando y buscando. En los peores momentos del hombre.
3. El conocimiento de sí lleva a la conciencia moral, esta a la culpa y luego a la vergüenza por la desnudez.
4. Se rompe la solidaridad original entre hombre y mujer.
5. Pasando al dominio y el deseo.
6. Se rompe la relación hombre–tierra.
7. Se rompe la relación original de criatura–creador. Al transgredir el mandato, se trastorna el plan de Dios con el hombre.
8. Dios maldice a la serpiente. Es una etiología, para explicar por qué la serpiente no tiene patas. También sirve para simbolizar la lucha eterna de los poderes del mal contra el hombre.
9. «Pongo enemistad…» Habrá batalla, pero siempre ganará el hombre frente al mal. Es el primer anuncio de salvación. Dios sigue prometiendo la vida.
10. «He aquí que el hombre…» Ejecución del castigo. Puede ser irónico, pero se entiende que el hombre no tiene una norma superior. Hará lo que sea para triunfar. Pero quien pretende equipararse a dios tiene que experimentar su condición mortal. El «castigo» es inevitable.
Gn 3,8-24
3 8 Oyeron luego el ruido de los pasos de Yahvé Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Yahvé Dios por entre los árboles del jardín.
9 Yahvé Dios llamó al hombre y le dijo: "¿Dónde estás?" 10 Éste contestó: "Te he oído andar por el jardín y he tenido miedo, porque estoy desnudo; por eso me he escondido." 11 Él replicó: "¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?" 12 Dijo el hombre: "La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y comí." 13 Dijo, pues, Yahvé Dios a la mujer: "¿Por qué lo has hecho?" Contestó la mujer: "La serpiente me sedujo, y comí." 14 Entonces Yahvé Dios dijo a la serpiente: "Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15 Enemistad pondré entre ti y la mujer, entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar." 16 A la mujer le dijo: "Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará." 17 Al hombre le dijo: "Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el suelo por tu causa: con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida. 18 Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás." 20 El hombre llamó a su mujer "Eva", por ser ella la madre de todos los vivientes. 21 Yahvé Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió. 22 Y dijo Yahvé Dios: "¡Resulta que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal! Ahora, pues, cuidado, no alargue su mano y tome también del árbol de la vida y comiendo de él viva para siempre." 23 Y lo echó Yahvé Dios del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde había sido tomado. 24 Tras expulsar al hombre, puso delante del jardín de Edén querubines, y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del árbol de la vida. (Gen. 3:8-24 BJ3)